miércoles 3 de diciembre de 2008

PROYECTO COMUNICACION VIRTUAL

Tema: Amarillismo en la prensa


¿Dónde se metieron los periódicos serios de Colombia?
Hoy en día la pretensión de mantener claramente una distinción entre medios serios y medios amarillistas parece bastante problemática. El amarillismo es parte de una estética cuando menos inquietante, insubordinada a lo serio, en buena disputa por los nuevos espacios semióticos de la industria cultural.
En la actualidad la prensa ha perdido seriedad y parte del abismo en beneficio de una superficialidad más inteligible y de una aproximación a la realidad más elemental. Este fenómeno es fundamental a la hora de juzgar cierto descrédito en que ha caído nuestra gran prensa, en ocasiones no solamente amarillista sino casi un cómic de cuanto sucede, tal es el grado de vulgaridad en la noticia y en el humor que demuestra. Todo lo cual no es obstáculo para que existan excelentes profesionales, tanto en el ámbito de información como de opinión, pero el tono genérico ciertamente ha disminuido de altura intelectual, en consonancia con los tiempos que vivimos.
La prensa ha acabado por ser el instrumento mediático de mayor incidencia en la formación de las llamadas "opiniones medias", más allá de las reacciones inmediatas ante el fenómeno periodístico que es más llamativo pero menos incisivo.
Uno dividió toda la vida los periódicos en dos clases: los amarillistas y los demás. Los demás eran los "serios", es decir, los que uno leía. Pero a raíz de los escándalos de Bill Clinton y la cobertura de la muerte aparatosa de Diana de Gales hace muchos años atrás, cabe preguntarse dónde se metieron los periódicos serios. Revistas tan circunspectas como Time y diarios tan reposados como The New York Times se lanzaron a ver quién era más estrepitoso. Total, lo de Clinton no pasó de ser un chisme de pasillo agrandado a crisis de estado por circunstancias picantes, gracias a estos escándalos cabe resaltar la frase "El lenguaje de los nuevos medios", nos intenta demostrar que no existe un único lenguaje, simplemente porque el respeto y la sensibilidad de los afectados para estas personas no existen.

Podemos dejar en claro que es necesario superar la noción simplista de sensacionalismo como manifestación del mal gusto en los medios masivos o como función narcotizante.

Hoy, la pretensión de mantener claramente una distinción entre medios serios y medios sensacionalistas parece bastante problemática. El sensacionalismo es parte de una estética inquietante, insubordinada a lo serio.

Está claro que el amarillismo o sensacionalismo está presente, en mayor o menor medida, en todos los medios impresos y que su instauración en determinados periódicos aumenta día a día, de forma preocupante, ante el temor de que la competencia se haga con grupos de lectores que antes no comulgaban con su línea editorial. El grado de superficialidad dependerá de la pretendida seriedad que quiera transmitir el periódico, pero incluso medios con una contrastada trayectoria de credibilidad están incurriendo en el error de introducirse al sensacionalismo.


La función fundamental de la prensa es informar, pero no entretener. Para eso hay otros medios. No cabe duda que el amarillismo forma parte de la historia de la prensa desde que ésta existe, y seguirá siendo así en tanto en cuanto la condición humana no cambie. Hay que evitar es que no se alcancen cotas de superficialidad preocupantes, porque en ese caso la labor periodística quedaría en entredicho.
Por otro lado para finalizar; nosotras realizamos un análisis etnográfico por medio de la entrevista, la observación tomando como punto de referencia una herramienta muy básica e importante que fue el visita de campo que se le realizaron a 20 personas particulares por medio de un entrevista sobre lo que pensaba del amarillismo y una visita en montería al periódico EL PROPIO en el barrio LA FLORESTA, calle 39#14b-07 con el fin de aclarar dudas por medio de una entrevista a MARIA DEL CARMEN BUENAÑOS BITAR, periodista, la cual realizó Vanesa Ordosgoitia integrante del proyecto investigativo todas esas anotaciones conclusiones se encuentran el blog ABUSODEAMARILLISMO.BLOGSPOT.COM.

2 comentarios:

Mitzi González dijo...

Buenas.
Me parece una falta de ética profesional,¿cómo es posible que ustedes hayan hecho copy-page?
http://www.ull.es/publicaciones/latina/36fcoarias.htm
Recuerden que la audiencia es ACTIVA. Aprovechen sus capacidades e informen algo original en la Web. Dios las bendiga y la Virgencita las acompañe.

Alvaro Vargas dijo...

Me imagino que son estudianttes de comunicación social o recién graduados, que creen que lo que se aprende en las aulas es aplicable a lo que se vive en el oficio de periodismo día a día. Y en parte, si es cierto, hay cosas que la universidad nos enseña, redacción, estilo, tono, hilo conductor, lead fotografía, etc, pero olvidan que la realidad es otra. Nosotros no somos amarillistas. Les explicó, en el amarillismo las noticias se inventan, y nosotros (los diarios de corte popular)no somo amarillistas, somos sensacionalista, porque maginificamos la noticia con titulares de alto impacto. Resumo en una frase del populacho "con hambre no hay pan viejo". Trabajar en un periódico popular no es el fin o la muerte periódistica como algunos piensan. Para algunos es una verguenza, pero para otros (me incluyo) es un trabajo digno con el que se puede sostener una familia. La humanidad es morbosa y por ellos nos gusta la sangre. Señores esto no lo digo yo, es genetico, o es qué acaso se olvidan que desde sus albores nos estamos matando a punta de espada?. Para la muestra el Coliseo, pan y circo. Quisiera verlos sin un peso en el bolsillo y que les ofrecieran un trabajo en Al Día, Q'hubo o El Propio o cualquier otro periódico de corte 'amarillista', como ustedes aducen. Mostramos una foto cruda, pero real, sin tapujos, sin moralismos. Esto que hacemos es darle a las masas lo que que quiere y si no somos nosotros sería otra empresa más. El 'amarillismo' así como el comunismo no existen, o sino hagan la prueba y ofrézcanle un suelo de millones a un sindicalista en la empresa a ver sino sale corriendo a tomarlo, traiciondado sus valores. Y por favor, si me van a responder, no lo hagan con la frase de la 'ética periodística', porque como ya dije, con hambre la filosofía de vida se va pal' carajo.